Unas 30 personas, entre hombres, mujeres y menores, protagonizaron una gresca en el barrio El Quebrachito de esta ciudad y uno de los policías que tomó intervención para restablecer el orden recibió heridas con elementos contundentes en varias partes del cuerpo.

Alrededor de las 11 horas del sábado en el barrio El Quebrachito. Unas 30 personas peleaban con golpes de puños y patadas.
Al tratar de disuadir el conflicto, los uniformados fueron amenazados y después agredidos en forma violenta, desde golpes de puños y patadas hasta el lanzamiento de todo tipo de objetos contundentes, incluidos escombros, termos y sillones.

Para evitar que la situación pase a mayores, se hizo uso de la escopeta realizando un disparo disuasivo con cartucho de posta de goma, hacia el suelo, lo que ocasionó que estas personas retrocedieran e ingresaran a un domicilio, salvaguardando la integridad física de los policías.

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