Un micro de la empresa Chevallier que viajaba de Mar del Plata a Retiro fue interceptado en la Ruta 2, luego de que las autoridades recibieran denuncias de los pasajeros por «maniobras imprudentes». Tras una primera revisión, en la que se les practicó un test de alcoholemia que dio negativo, siguieron hasta Retiro. Allí se les hizo un segundo control, que dio positivo al consumo de sustancias psicoactivas.

En un primer momento, fuentes policiales informaron a la agencia Télam que ambos choferes habían consumido cocaína. Desde la Cámara Empresaria de micros de Larga Distancia aclararon este domingo que es común que los choferes tomen infusiones o masquen hoja de coca y que el test realizado no detecta la diferencia entre un consumo y el otro. En la denuncia anónima, efectuada al 911, se afirmó que los conductores habría fumado marihuana, según informaron fuentes del caso a Clarín.

Ahora se esperan los resultados de una contraprueba, que definirá qué sustancia habían consumido.

Según informaron fuentes policiales, el hecho ocurrió el sábado cuando personal del Destacamento de Policía Vial de Samborombón, a cargo del subcomisario Daniel Gastañaga, recibió las denuncias contra el interno 3628 de esa empresa, que circulaba realizando maniobras imprudentes cerca del kilómetro 90 de la autovía.

«Se lo interceptó por las maniobras y se les mandó a hacer hisopado a los conductores, ya que habíamos recibido denuncias de gente que viajaba en el micro», dijeron fuentes policiales.

«Se le realizó el test de alcoholemia a los conductores dando como resultado negativo en ambos casos y se hizo una revisión integral del vehículo y la documentación sin encontrar irregularidades. El vehículo continuó su viaje custodiado por un móvil de CNRT hasta Retiro, donde se le hizo un control a los conductores en la Unidad de Control Psicofísico (UCP) el cual indicó un resultado positivo en sustancias», indicó la CNRT.

Tras la detención, la mayor parte de los pasajeros siguieron en otro ómnibus. Siete personas terminaron el viaje con los dos choferes, custodiados por el móvil de la CNRT.

Ambos conductores quedaron desafectados y se les quitó la licencia hasta su revisión. El plazo de suspensión de la LiNTI es de 90 días para aquellos conductores de colectivos, micros y camiones que se les constate alcohol o sustancias en sangre, en tanto que las empresas deberán afrontar multas de 30.000 boletos mínimos.

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