Mientras el hemisferio norte transita la segunda ola del virus con miles de muertos, la meseta elevada de casos y un salto en los contagios locales preocupa al oficialismo. Para encontrar más de 11.000 contagiados, como ayer, hay que remontarse a mediados de noviembre. Los números de la Ciudad y de la provincia de Buenos Aires ya se parecen a los de octubre, pese a que expertos alertan sobre el mayor número de test por las vacaciones de verano y las Fiestas.

Para evitar otra catástrofe económica, como la del segundo trimestre de este año (la peor caída del PBI en la historia del país), en el Gobierno le rezan a las vacunas, La Sputnik V y la de AstraZeneca y la universidad de Oxford, las disponibles en un principio. Sin embargo, tres fuentes del equipo económico afirmaron a LA NACION que no consideran viable en 2021 una cuarentena de la misma intensidad, rigor y extensión como la establecida a fines de marzo y durante abril. Ese mes fue el único en la historia en la que no se fabricó ni un auto.

«Todo el Gobierno está trabajando con mucha fuerza para poder vacunar a la población y poder inmunizarla», dijo el fin de semana en una entrevista en Radio Con Vos el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, que festejó la llegada de la vacuna rusa antes de fin de año. Pero en caso de que hubiera una segunda ola, Kulfas fue claro. «La situación es distinta a la de marzo o abril. Entonces se necesitó tomar medidas fuertes para que la población tomara conciencia de lo que significaba el coronavirus, algo inédito en la vida de las personas. Pero además se necesitaba adecuar al sistema sanitario, algo que se logró hacer», agregó el ministro.»

La habilitación de actividades en la pandemia consideró las condiciones epidemiológicas, los riesgos asociados a cada sector y la necesidad de que la mayor cantidad de actividades estuviera en funcionamiento. Hoy estamos observando con preocupación el incremento de los casos tanto en AMBA como en el resto de la Provincia», dijeron cerca del gobernador Kicillof. «Lo que esperamos es que con los protocolos y la responsabilidad individual de cumplir con las medidas de prevención y cuidado logremos evitar que haya un rebrote pronunciado mientras se desarrolla el plan de vacunación. Si la situación empeora vamos a tomar las medidas que correspondan. Hoy es difícil evaluar cómo vamos a estar en marzo o abril y qué tipo de medidas van a hacer falta», agregaron.

 

Si bien el 93% de las empresas encuestadas ya están en actividad normal o parcial, sólo un 29,7% de las pymes tiene ventas en niveles previos a la pandemia. Es por eso que las autoridades ven improbable un cierre total en el distrito que aspira controlar el kirchnerismo y el único importante a la hora de evaluar victorias o derrotas en tiempos de elecciones de medio término. A nivel nacional, este año el PBI tendrá una caída como la de 2002, habrá 2,2 millones menos de ocupados, la pobreza rondará el 45% y quedarán 90.700 comercios cerrados.

 

 

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