La polémica y el desconcierto se instalaron a mitad de semana y fueron creciendo con el correr de los días, a medida que más y más personas iban chequeando sus datos. Desde el martes último, al entrar en la página de la AFIP muchos monotributistas se encuentran con que se les informa que tienen una deuda con el fisco, por el reajuste de los montos de los aportes mensuales con efecto para todo 2021, es decir, desde el inicio mismo del año.

 

¿Por qué aparecen los saldos deudores?

 

El origen del problema se ubica varios meses atrás. Según una ley que rige desde 2018, los montos de las facturaciones máximas de cada categoría y de los importes a pagar cada mes por los monotributistas deben reajustarse en cada mes de enero en el mismo porcentaje en que subieron los haberes jubilatorios del sistema de la Anses en el período anual previo. En el primer mes de 2020, por ejemplo, los números de la tabla habían aumentado 51,1%, porque esa fue la suba acumulada de las jubilaciones en 2019.

 

El problema para hacer la actualización de 2021 fue que durante 2020, por una decisión política, no rigió ninguna fórmula de movilidad automática para los haberes previsionales. Y los aumentos que se dieron por decretos y de manera discrecional (una estrategia con la cual el presidente Alberto Fernández concretó un ajuste a la baja de los ingresos jubilatorios) no resultaron iguales para todos los pasivos.

 

Por eso, el Gobierno decidió que el reajuste se hiciera siguiendo el nivel de incremento que recibió un grupo de jubilados, los que cobran el haber mínimo (que fue de 35,3%), y que eso quedara establecido por una ley del Congreso. Pese a que la incertidumbre sobre el tema ya existía desde inicios de 2020, el Poder Ejecutivo recién envió un proyecto el 31 de diciembre. Luego, pasó el período de sesiones extraordinarias del Poder Legislativo y, aunque el tema estaba en la lista, no fue considerado. Finalmente, el texto fue aprobado el 8 de abril. El 25 de mayo se conoció un decreto reglamentario y, finalmente, la resolución de la AFIP para poner en marcha los cambios se firmó el 31 de mayo por la noche.

 

Así, pasaron cinco meses de 2021 y recién ahora se oficializaron los nuevos montos vigentes para todo el año en el sistema impositivo simplificado. De la propia ley votada por el Congreso surge que los nuevos valores de la tabla tienen vigencia de desde enero pasado.

 

Mientras tanto, los pagos de los contribuyentes, tanto del componente impositivo como de los aportes a la jubilación y a la obra social, se siguieron haciendo en los últimos meses con los importes que se habían determinado para 2020. Y ahora, la AFIP pretende cobrar montos por la diferencia entre los importes actualizados de la nueva categoría asignada a cada contribuyente y los que fueron efectivamente abonados. Por la combinación entre el cambio de categoría -que puede ser para arriba o para abajo dentro de la tabla- y la modificación de los montos, pueden surgir saldos a favor o deudas.

 

La recategorización fue hecha ya por la AFIP pero, si consideran que es errónea, los monotributistas pueden modificar su ubicación en la tabla mediante un trámite en la página del organismo. Para eso, hay tiempo hasta el 25 de junio.

 

¿Qué pasa con las deudas que estuvo informando la AFIP?

 

El martes último, cuando se publicaron los valores actualizados de la tabla del monotributo, muchos contribuyentes vieron que les aparecía en pantalla un saldo a su favor, en letras verdes, o un saldo a pagarle al fisco, en letras rojas. Sin embargo, esos números provenían de cuentas hechas erróneamente y luego fueron modificados. Aún así, en las últimas horas se vieron casos con deudas informadas por la AFIP que no responderían a las diferencias reales. Además, hay que tener en cuenta que cada monotributista puede modificar hasta el 25 de este mes la ubicación que la AFIP le asignó en la tabla, lo cual haría que se tenga que recalcular el saldo de lo retroactivo.

 

De hecho, fue llamativo que ya desde el 1° de junio se consignaran saldos deudores o acreedores, cuando la propia resolución 5003, firmada el lunes último, indica que la información sobre las diferencias de aportes podrá consultarse a partir del 1° de julio próximo. A esa desconexión entre la letra de la normativa y lo que se hizo en la práctica, se sumó que se publicaron números que luego se modificaron. Todo contribuyó para el desconcierto de los monotributistas.

 

¿A qué montos corresponden las diferencias reclamadas por el fisco?

 

Las retroactividades reclamadas corresponden a las diferencias entre los montos actualizados de los aportes de la categoría en la que cada persona quedó ubicada, y los importes que efectivamente fueron abonados en los meses de este año.

 

Algunos ejemplos: alguien que estaba y se mantiene en la categoría A, pagó $1955,68 en los últimos meses; ahora el importe es de $2646,22 y el saldo deudor equivale a la diferencia -$690,54- multiplicada por la cantidad de meses de 2021 ya abonados, es decir, por cinco si es que se cumplió con todo. Entonces, el saldo a pagar llega a $3452,70.

 

Si alguien pasó de la categoría B a la A, tendrá una diferencia mensual que, a partir de febrero (dado que en una recategorización correspondiente a enero el aporte correspondiente al nuevo casillero se paga desde el mes siguiente), es de $459,42 (en cuanto a lo pagado en enero, la diferencia es de $772,15). Entonces, el monto que se le reclama es de $2609,83.

 

Y a quien estaba y sigue en la categoría K, le reclamarán $5196,33 por mes, lo que lleva a un total, por las diferencias de enero a mayo, de $25.981,65.

 

¿Cuál es el plazo para pagar y qué opciones de financiamiento hay?

 

Según la resolución 5003 de la AFIP, el vencimiento será el 20 de julio. Y la deuda definitiva, en todo caso, podrá consultarse desde el 1° de julio. El pago podrá hacerse en hasta 20 cuotas, aunque en muchos casos ese número será menor porque cada pago no podrá ser inferior a $500. Ese plan de facilidades tiene una tasa de interés por financiamiento de alrededor de 3% mensual.

 

El Consejo Profesional de Ciencias Económicas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires le envió a la titular de la AFIP, Mercedes Marcó del Pont, una nota por la cual se le pide reconsiderar la decisión de cobrar las diferencias de aportes de manera retroactiva y que, en caso de seguir adelante con la medida, eliminar por lo menos el costo por financiamiento en los planes de pago en cuotas.

 

La Nación

Compartir