A dos semanas de que el congelamiento de los precios de los combustibles llegue formalmente a su fin, ya es un hecho que los consumidores afrontarán en breve el octavo aumento del año en este rubro. Según advierten desde el sector, se prevé que la suba sea escalonada hasta alcanzar un 20% y así acomodar el precio a la suba del dólar y a los ajustes impositivos cuatrimestrales. No obstante, en el corto plazo, el Gobierno alzaría el pulgar para una suba del 6% que, incluso, se concretaría antes del 14 de noviembre, la fecha de vencimiento del «cepo».

Frente a esta coyuntura, Gabriel Bornoroni, titular de la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos (CECHA) explicó en #Novaresio910, por Radio La Red AM 910: “Desde el 14 de noviembre, el aumento acumulado será de un 20%. Esto está dicho por las petroleras y nosotros tenemos los mismos porcentajes. Esa suba será aplicada en forma escalonado y paulatina, y es por eso que ya han empezado las negociaciones para ver si hay posibilidades de alguna actualización antes de esa fecha».

Respecto a cómo se conformaría el precio de forma progresiva tras el 14-11, Bornoroni comentó que «el primer aumento sería de un 6%, conformado por un 4% para las petroleras y un 2% para el Gobierno, porque el DNU también congeló la carga impositiva».

Cabe recordar que las naftas tienen dos ajustes cuatrimestrales de impuestos internos. Ambos representados por Ley, son la carga impositiva al dióxido de carbono y el impuesto a los combustibles aplicados en el mes de marzo, junio, septiembre y diciembre.

Lo que aún está en duda es cuándo se realizaría el incremento del 14% restante. Según el titular de CECHA, “lo óptimo es que se pueda prorratear para que el impacto en el consumidor sea lo mínimo. Pero la realidad es que el desabastecimiento perjudica a todos. Hay localidades que están sin producto».

Si bien desde el 15 de agosto que está vigente el congelamiento, el 18 de septiembre, por un incremento extraordinario en el precio internacional del petróleo, el Gobierno autorizó una suba de hasta 4% con respecto a los costos de agosto. Bornoroni resaltó la posibilidad de que ahora suceda algo similar.

Por otro lado, también destacó que “el congelamiento rige hasta el 13 de noviembre y desde el 14 las petroleras estarían habilitadas para una actualización del precio”. Aclaró, también, que las estaciones de servicio no ponen el precio final sino que eso les cabe a las petroleras.

Sobre el impacto en el consumo, expresó que “ya venimos de una caída del 5% interanual de todos los meses. En septiembre se registró una baja del 0,25% respecto a agosto. Pero no se da porque la gente consume menos sino porque nosotros tenemos cupos. Por lo tanto, no podemos vender más aún si quisiéramos”.

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